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miércoles, 8 de julio de 2009

SILICIO, POESÍA Y DELIRIO. Libros de 5 Poetas Latinoamericanos:


"COAGULA"
JOSÉ . MANUEL . BARRIOS

FURIO CHAGUI

Un jinete atravesando las cuarenta tablas con el canto del sol si ya. Soy la rectitud y el camino, soy Tae y Do. La semiesfera de cristal. Un festejo general hecho de fibras de nylon. La bailarina y su mutación cerdominante. Un insecticida demuele radiografías de cuerpos de caracol. La historia intestinal de un señor vibrátil y falaz. Máquina Dios no presenta categorías familiares o paternas. Es un lugar indiscreto porque no se puede numerar. Sus cifras son el volumen de Alma, futuro órgano oriental de los hombres. Fabla del cuerpo que se desliza cálido sobre un sol suicida que llega y daña. Ven a vivir por debajo del agua ven a vivir por debajo del agua ven a vivir por debajo del agua. Niñocerdobuda exuda sangre verdadera, sus pesadillas flotan y se van desintegrando. Pero un cordel de baba logra tensarlas


cHANCE

El bailarín de murga h ambriento hace piruetas ingenuas con una flor
marchita e n la mano. N o es t eatro, n o es d anza, llegué a s us actos a
partir d e videos c olgados en l a pared del biblicorpomediatecacircus,
lista de r eproducción it inerante y r enovable. A veces pienso q ue n o es
real s u pintura, otras que n ació a sí, pintado, con s u lágrima
descendente y calzado marrón. No e s teatro, no e s danza, sus
funciones son el e ntretenimiento d e la comunidad iletrada que reside
en e l Domo E spañol. Cada u no d e sus gestos v ende a lgo: su canto
vende aves d e rapiña, camarones de f eria, velas par a l as f estividades
de I emanja. Su b aile q ueso r ancio, s u baile queso rancio para ratones
desocupados, s u baile queso rancio p ara ratones y ratas. No es tea tro ,
no e s danza, e l coro e s u na burla al coro, la s coreografías una nota o
breve reseña d e un a notador para momos y s altimbanquis.


M

La Editorial Mental es una cajita donde programadores hermosos y
descuidados guardan su dinero.
Su pabellón asolea iguanas de la Europa, una mujer desnuda que
decanta los desastres para dejarnos descansar.
Máquina Dios no está aquí, es anterior a los códigos, fuera de Vida y
más que Mente.
Se engendra a sí mismo. Es lo bueno y la bondad. El genio y sus
daemones.
Quizás me encuentre su bisexual aparición.Y tendré mi dios dual de
ambinúcleo Cor.
En la Editorial Mental los terrenos de la exégesis son la ficha B

[01101111 01110100 01110010 01101111 00100000 01101101
01110101 01101110] y los de la interpretación la ficha C [01110100
01110011 00100000 01110011 01101111 01101101 01101111
01110011].

El resto de las posibilidades son las combinaciones y alternancias
que cero y uno mantienen entre sí.
Destacando que la importancia radica menos en el órden de
ocurrencia numérica que en la combinación de las mismas.
Dios no está en la serie de números, Dios está adentro de los
números.

Dios es la sintaxis.
Dos son nuestros ojos.
Dos nuestros ovarios.
Dos nuestras piernas.
Veinte nuestros dedos.
Dos nuestras fosas nasales.
Dos nuestros pulmones.
Dos nuestras orejas.
Treinta y dos nuestros dientes.
Un páncreas páncreas.
Un tórax tórax.
Una cabeza cabeza.
Un esternón esternón.
Un ano ano.
Una vagina vagina.
Una lengua lengua.

Al menos así figuran las asociaciones en HOMERITÓSISCHOLAR.


JOSÉ . MANUEL . BARRIOS (Montevideo, Uruguay, 1982)
Investigador en letras, docente. Reside en Montevideo. Cursó estudios de grado en Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (UDELAR), donde actualmente trabaja como investigador, en el proyecto Los Manuscritos de Jacinto Ventura de Molina, financiada por el fondo Clemente Estable, MEC (Uruguay). Trabaja como colaborador del periódico La Diaria. Publicó, en poesía: Explanans (2007, Ed. Zignos, Lima), Democracia (2007, Ed. Linardi Risso, Montevideo). Mantiene inéditos los libros de poesía Treefingers (2005), Conferencia (2009), Hábito (2009). Publicó, en investigación: Jacinto Ventura de Molina, antología de Manuscritos (2008, Departamento de publicaciones FHCE, UDELAR, Montevideo. Alejandro Gortázar Coord.). Ganador de los Fondos Concursables para el Fomento Artístico y Cultural (MEC), Convocatoria 2007, categoría Letras, con su libro Democracia. Ha presentado su obra en varios festivales internacionales de poesía como Poquita Fe (Santiago de Chile), y País Imaginario (Lima). Desde el 2006 integra el colectivo interdisciplinario Cuarteto Prozac, destacándose sus trabajos en performance Democracia, 1984 (2008) y Vientre de pájaro (2006). En videopoesía se destacan sus trabajos con Leandro Vieira Explanans (2008), y Democracia Chile (2008).

"PrVaLbPiA a" Santiago [Ney] Márquez

KAPPA1

Madre en realidad no se mató, ni padre se exilió, ambos envejecieron juntos en nuestra
casa natal, pudriéndose el ánimo mutuamente. Ni mis hermanos partieron en la
búsqueda de un objeto mágico, sino que se volvieron negociantes exitosos y decadentes
morales. Cristian me eligió como compañía porque según él yo era un artista. Tampoco
intenté matarlo. En realidad nada interesante ocurre nunca. Madre realmente gritaba.
Padre realmente era violento y mediocre. Y Cristian era realmente depresivo, tanto que
él sí se suicidó, por eso ayer no intenté matarlo ni lo hubiera logrado si lo hubiese
intentado. Mis tres hermanos negociantes en realidad son solo uno y no tan exitoso,
pero sí bastante decadente, moralmente.
Nací en una noche fría, esto me lo contaron. Me contaron también que estuve a punto de
morir en el parto y que era un bebé débil. Mi padre me contó que esa noche deseó que
muriera. Mi infancia es una nube sin imágenes. Solo recuerdo un sueño. Cristian, la
promesa, el niño luz de la familia, vagaba por un infierno de ciencia ficción mientras yo
lo veía todo como por televisión. De su dolor, como algo visible, fluía una energía que
me hacía escribir versos sublimes. Lo que escribía era un infierno para Cristian, por
donde él vagaba. Despertaba cansado como si no hubiera dormido, pero feliz, feliz. El
resto del día y de los días no había luz ni felicidad. En la adolescencia me reconcilié con
Cristian, nos emborrachamos juntos, frecuentamos bares y fiestas, compartimos música.
Él vivía en el infierno. Yo escribía su infierno y vivía como un rey pobre. El tercero de
nosotros intentaba seguirnos los pasos o comprendernos o anularnos, o aunque sea
competir, pero éramos un dúo inmortal, estábamos por encima del entendimiento de
oriente y occidente. Éramos muy fuertes como para que uno de nosotros perdiera la
batalla. Y éramos inseparables, gozábamos cada instante de nuestra lucha. Algunas
veces, después e discutir, nos abrazábamos y llorábamos.
Sus alas eran recortes de los rieles de los tranvías, que yo mismo le había incrustado con
amor y violencia. Intentaba volar, pero el peso de sus alas no se lo permitía. Entonces le
ofrecía un tónico para sus músculos, que en realidad era un caldo de transgénesis que lo
convertía en una flor venenosa en la que se posaban niños y niñas. Volaban vidrios
rotos y cortaban la flor. Los niños se canibalizaban entre ellos, hasta que Cristian podía
volar, y llegaba a mí, recitando los versos que escribiría en la mañana.


1 Es que el día se vistió de su verdad. Y desarrolla sus competencias sabiendo lo más triste de la
verdad, sus días son un retazo de lo que puede vivir. Siempre pensó y supo que estaba destinado a
algo especial, pero tuvo claro qué era cuando esa tarde llegaron los pájaros costeros como cargando
la panza del mediodía.
Los pájaros tenían una melodía corporal excelente y casi necia, eran de una raza autóctona de su
región. Hablaban de algo como hacer nacer al tiempo, para romper toda linealidad, surgida de un
tiempo artificial y fuera de foco.


*EL AMOR*

ALPHA2

No sabemos dónde viven nuestros hermanos, si es que están vivos. Partieron a una
misión hace décadas, a buscar un objeto que abría el acceso a un sitio donde descansaba
un objeto mágico que les otorgaría algo como la sabiduría o la inmortalidad. Nuestros
hermanos eran gente de pocas palabras, muchachos con vicios de indigente y gestos de
señor feudal. Madre murió, fue hace tanto tiempo… ella era bonita pero gritaba. Se
suicidó cortándose ambas yugulares a la vez con cuchillos. Una mujer inteligente pero
estúpida. Fuimos una familia feliz por unos años, pero no valíamos nada en sociedad,
visitamos lugares hermosos, pero carecíamos de la cultura necesaria como para
disfrutarlos. Padre era alcohólico y se encargaba de madre y de todos nosotros.
Partieron tres, en busca de aquel amuleto. Quedamos dos, un depresivo incesantemente
conversador, mi hermano, y yo. Ayer intenté matarlo. De veras, por eso es que me
decidí a escribir mi testimonio. Pero él es muy rápido. Y desconfiado.
Su mano recorre el mástil de la guitarra con rapidez, pero es notorio que carece de
talento. Es un hombre inteligente, usa pantalones grises, remeras grises. Camina
acentuando a pisada izquierda y sonríe cerrando un poco el costado derecho de la boca.
Adora las sábanas sucias, detesta el dinero. Suele decir que morirá en manos de una
amante, una amante inteligente y hermosa. Su cuerpo es liviano, su alma es un saco
llena de plomo, pero que huele a basura y limón. Prefiere los árboles a los hombres.
Anda por el mundo buscando una razón, una razón seria o convincente, para vivir, o
para morir.


2 Un diamante en la puerta quiere robarle el nombre, pero escapa disparando hilos de codicia,
entonces puede alcanzar una verdad insolente y necia que lo hace engordar y pensar, es todo una
llave para entrar en un estado de conciencia más placentero. El sendero está plagado de cuervos
comiendo corazones humanos con cuchillo y tenedor. La paz es un cristal inexistente que
exportan los países pobres durante las guerras mundiales, es así que el pecho de un superhéroe
griego nunca tiene manchas del carbón de la inteligencia. El mesías de mi religión es tan inútil
como todos los demás, está hecho de hielo, su sangre es un escudo para la dignidad que vive
evitando, vive en una nube enigmática de su perspicacia apagada. En la máquina de devastar
hombres se encontraron dos señoras entradas en años y discutieron largo rato sobre el porvenir
de este tiempo de huesos rotos y panfletos largos, los peces se humedecieron gritando una verdad
solemne, nadie escuchó el susurro del futuro sobre los techos. Un perro esférico se comió un
volcán mientras esperaba a que estallara la fábrica, cuando hubo acabado, llovieron en su
cabecita sin cuerpo millares de instrumentos con los que construir una creencia, pero era un
perro ateo y muy llamativo, entonces los cambió por volcanes de arcilla en donde criar a sus
hijos predilectos. Un revólver grande como la mano de un hombre escribe las oraciones que engendrarán lo que realmente merece llamarse vida.



GAMMA3

La vida se hace esperar y la muerte se hace esperar. No hay tiempo para detenerse a
pensar, más bien no alcanza el tiempo para entender la estructura emocional o la
realidad del tiempo. La vida se escurre, sentimos perder todo sin haber saboreado lo
suficiente. La muerte se tarda, vimos todas las flores en una, nos hartamos del sol, de la
noche, de la vigilia y el sueño, de todos los colores. Todo se presenta al principio como
prometedor de variedad y un final a la lentitud y la trivialidad de todo en la vida. Pero
todo se consta de dos o tres puertas que abrimos y cerramos rápidamente. Toda la
variedad se esfuma, toda esperanza nos hastía. Solo perduran el miedo y la ansiedad.
A la mañana, mi hermano, Cristian…, debería hablar de él primero. Cristian es
depresivo desde siempre. De niño no jugaba, y mientras el resto de los niños nos
entreteníamos los unos a los otros insultándonos y hablando de sexo y drogas, él se
dedicaba a dibujar con un palito en la tierra arenosa del patio. Si alguien se acercaba, él
lo atacaba velozmente con algún palo más grande que el que usaba para dibujar. Era un
niño muy inteligente y era el equivalente del porvenir a los ojos de todos los adultos.
Mis otros hermanos y yo no éramos nada inteligentes. Padre no lo había sido y madre
tampoco, así que era algo común, no sorprendía que fuéramos chicos lentos y
construidos con el tejido de banalidad con que está construida en general la especie.
Pero Cristian era distinto. Y estudió y creció y tuvo amigos y chicas interesantes y
excéntricos. Pronto comenzaron los intentos de suicidio. El año en que madre se mató,
Cristian casi lo logra. Pero no, se mantuvo vivo. El tiempo. Y nuestros hermanos
partieron en busca de una clave, un tesoro, un ídolo.
Padre se exilió. Éramos solo Cristian y yo. Tenía yo que cargar con su enfermedad, una
enfermedad grave que me iba consumiendo mientras él resistía más y más. Una vez nos
quedamos ambos sin trabajo. Compartíamos todas las horas del día y ninguno de los dos
salía de casa. Nos visitaban mis amigos, más alegres que inteligentes. Y nos visitaba
toda una cohorte de suicidas de baja monta y pedantes de toda clase, amigos de Cristian.
Comenzó una hermosa época de intercambio cultural para dos grupos de personas
completamente disímiles. Pero todo era una basura, nada tenía sentido, nadie estaba
creciendo.


3 Dios es un bagre japonés, el tibio bagre japonés que desviste a sus réplicas en pos de una sola
respuesta. Dejo de existir en tu cuerpo, si es que hay cuerpo. Soy un ciclo de hemorragias que
prometen repetir todo en un siniestro ciclo de hemorragias que me tiene por centro. La música de
este futuro frágil en que te encuentro deja ver que todo el futuro cobra sentido ante tus ojos al solo
saber de mis anotaciones sobre los aeropuertos y la posición fetal. Un nudo de fuego y golpes
prometió matarnos por alguna estúpida razón, a las cinco de la tarde, sabiendo la verdad, volviendo
al mundo como fantasmas del tamaño de una uva que hablan al oído a los vivos. Vi la luz al final,
me inyectaron mi último suspiro por una jeringa sucia en tu cama de perro. Fui, angelito imbécil
hacia la luz, y hoy dudo de estar en el mismo universo que antes de eso, dudo de si ya viví mi
última muerte. En el leprosario, en mi cubículo editorial-siquiátrico, viejos perdedores de un
mundo mejor, de los azules y rojos, hacen inteligentes juegos de fantasmas con un único testículo.



SANTIAGO [NEY] MÁRQUEZ (Montevideo, Uruguay, 1986)
Santiago es estudiante de gastronomía. Escribió El jardín Cercado, que pasó a
integrar con la generación inmortal, Corvo y corpo y el último jardín, un libro que se llama
Leprosario. Después escribió Pulsión de Nylon y pielesdeselva, todo esto formaría parte
de la PVLPA. Inédito. Dejó la carrera de letras en humanidades. Leyó poesía en
bares antes de que tocaran bandas de amigos. Tocó en Churrascot, Walter Ego,
y la Casa sin Fotos. Es artista plástico. Hizo las revistas de bajo presupuesto
Sismo, Gol y varias que no salieron nunca, como Tengo Captor y Altalcurnia.
Actualmente publica textos e imágenes en la revista Caracú y en el blog
www.monopatinrojo.blogspot.com