viernes, 25 de noviembre de 2011

Carlos Barbarito (Argentina)





Cenizas del mediodía del poeta argentino Carlos Barbarito(Premio de poesía editorial Praxis 2009) encierra en sus páginas la fugacidad de episodios nostálgicos, el acto final como una posibilidad siempre latente, mostrado como el permanente discurso de alguien que observa el tiempo como una mancha difícil de borrar, la levedad de todos los espacios y astros con los que se conjuga la existencia son una muestra de que estamos vivos, pero vivos de qué?, de recuerdos, de penas; las preguntas dentro de estas páginas son disparos al aire que no encuentran destino, el discurso se vuelve un ave que gira en círculos concéntricos buscando su nido, al final, descubrimos más preguntas que certezas, los devaneos ante la posibilidad de no hallar lo que se busca conlleva al yo poético a la negación de todo lo que se plantea; las palabras se encofran, los caminos se hacen inaccesibles.














Adiós a un sueño, no se hace




en la piedra el Paraíso, no hay espacio para el fruto;



quién almorzará ahora si lo que irrumpes



la noche, manteles sucios de ceniza.



Adiós al pan, al sabor de otra bocaen la boca



propia, al deseo de cebada y centeno,



plano que se inclina para que rueden,



esposados, palabra y cosa, hacia el abismo.



En qué dialecto, por qué gracia,



a través de que mecánica:



si ahora viera tu rostro,



cualquier rostro,lo creería mancha, error de un supuesto Plan



que debiera ser blanco sobre blanco.



Hay sangre, verdín, torpeza,



crimen que no se oculta,



vulgar locura de marino ebrio,



Fuego de San Telmo visto por un instante



desde alguna dársena a la que abandonaron,



hace mucho, los pájaros. Adiós



a la topografía, al número primo,



a la balanza, a la señal en el cielo o la tierra;



ya no vendré, no vendrás,



no lloverá ni hará buen tiempo,



todo será imposible, la voz dirá no ha lugar,



y no habrá lugar alguno.



















Todo comienza cuando no hay perdón,



ni salida hacia una claridad



al final del pasillo, con una mano débil



que apenas puede aferrarse al pasamanos,



cuando es tarde y nadie riega



el jardín olvidado por la lluvia,



las palabras arden sin humo



en los invernaderos vacíos,



todo se desata cuando el porvenir



se disipa, el presente se disipa,



las caras, aún las más amadas, se esfuman,



cuando la exploración acaba en el desierto,



todo se inicia cuando no queda follaje,



ni vuelo de ave, ni panes,

en el más crudo invierno,



en la más cerrada castidad,



en las ruedas hundidas en el barro,



en el desmayo de la invención,



en el fracaso del cálculo,



en la ceguera, en el exilio,



cuando sólo nos miran los animales, las estrellas.


















But what his mother was returns and cries on his breast.



Wallace Stevens, World Without Peculiarity.







Ahora que todo sucedió, ¿dónde



reencontrarla que no sea abajo y en lo oscuro?



Hablo y pregunto hacia el vasto dominio subterráneo,



responde por ella el consuelo,



que vale menos que una hoja seca,



una rama seca;¿cómo pensarla ahora, cómo asumir



esta hora que sobrevino a la hora desnuda y ciega,



cuando todavía hay quien augura resurrección



bajo bandadas que extravían su rumbo



y se precipitan? ¿Dónde



para ella el alimento prometido,



fulgente y constelado, el andar veloz,



sin tutela, hasta el mar primero,



el idioma último, su anchura, aliento y médula?



Lo sé, soy humano y todo se volvió remoto,



inhumano, por más que me prodigue



hay una flamante y desconocida especie

que, por frío y abandono, no me justifica;



¿qué acude en este momento a peinarla,



a salvarla del rocío, el hambre?



Imagino: recién llegó y tiembla,



no sabe todavía ni deletrear



eso nuevo que la acoge, pliegue



dentro de pliegue, vibración incesante que reposa;



¿qué es este abril que concluye,



que no me trae como antes oro en espejo,



breve calor que se adormece



a salvo de compás y atributo,



por qué debo ahora cargar con aceite

las lámparas para que iluminen,



respirar para no ahogarme,



girar la llave para que la puerta se abra?




AHORA QUE TODO SUCEDIÓ, ¿DÓNDE..?

TODO COMIENZA CUANDO NO HAY PERDÓN...

ADIÓS A UN SUEÑO, NO SE HACE..

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